
Antes del inicio de la quinta fase de venta de entradas -el pasado 15 de abril- los patrocinadores oficiales del mundial devolvieron 378,000 entradas, mientras que otras 650,000 continuaban sin venderse, entre ellas 330,000 del lote adjudicado a las asociaciones de futbol de todo el mundo. A éstas deben agregarse 190,000 entradas correspondientes a los paquetes de hospitalidad para viajeros ejecutivos, además de todas las que no fueron adquiridas hasta el cierre de la cuarta fase de ventas, que concluyó el 7 de abril. Esto significa que aproximadamente un tercio de los más de tres millones de asientos en los estadios siguen disponibles.
La FIFA asignó unos 550,000 boletos a sus patrocinadores, los cuales regularmente los regalan por medio de concursos. De manera análoga, 570,000 entradas fueron reservadas para los aficionados de los países participantes del mundial. De acuerdo a las cifras proporcionadas, sólo 172,000 y 240,000 fueron vendidos antes de ser devueltos, unos magros 31 y 42 por ciento respectivamente. Por otra parte, MATCH, el proveedor de los paquetes de hospitalidad (que incluyen transporte directo al estadio, palcos especiales, hoteles de alta calidad, entre otras amenidades), ha vendido menos del 50% de las 380,000 entradas a su disposición, e inclusive ante la baja demanda ha liberado 450,000 cuartos de hotel que tenía apartados desde hacía meses.
La venta de entradas directamente en mostrador, que arrancó también el 15 de este mes, iluminó un poco el sombrío panorama, con 100,000 entradas vendidas tan sólo en las primeras 24 horas. Sin embargo, el 90% de éstas fueron vendidas a residentes sudafricanos, y únicamente entre diez y doce mil fueron adquiridas por extranjeros a través del portal de venta en línea. Además, la mayoría de las ventas se concentraron en las metrópolis de Johannesburgo, Ciudad del Cabo y Durban para los partidos jugados en esas ciudades, mientras que para el resto de las sedes fueron mucho menores. Una semana después, las ventas alcanzan 150,000 entradas, por lo que de acuerdo a las cifras oficiales de la FIFA, aún quedarían 350 mil boletos a poco más de seis semanas de que empiece el mundial.
La inmensa mayoría de las entradas han sido adquiridas por aficionados sudafricanos.
Las decepcionantes ventas contrastan de manera notoria con el éxito rotundo que representó Alemania 2006, cuando se recibieron 15 millones de solicitudes para los 3.35 millones de entradas disponibles, y más de dos millones de aficionados de todo el mundo viajaron hasta el país sede. El Comité Organizador de Sudáfrica 2010 esperaba recibir al menos a 450,000 visitantes extranjeros, pero esa cifra fue revisada a la baja hasta 350,000 hace un par de meses. Y aún esta cantidad podría ser excesivamente optimista: hasta marzo únicamente se habían vendido cien mil vuelos internacionales; la mencionada compañía MATCH, que había reservado 45,000 asientos en vuelos de South African Airways, gradualmente fue reduciendo sus peticiones hasta que finalmente tomó apenas un millar; el propio Danny Jordaan, presidente del Comité Organizador, declaró que actualmente se esperan sólo entre 100,000 y 200,000 aficionados extranjeros, aunque se declaró optimista de que podrían llegar hasta los 300,000.
Fuentes oficiales aseguran que, hasta mediados de abril, un millón y medio de entradas se habían vendido a través del portal oficial, aunque sólo un poco más de 500,000 de éstas fueron adquiridas por aficionados extranjeros. Sorprendentemente, Estados Unidos encabeza la lista, con alrededor de 120,000 boletos adquiridos por aficionados de aquel país, aunque con un estimado bastante conservador de 3~4 boletos por persona, eso significaría apenas unos treinta a cuarenta mil viajeros. Inglaterra, el país que invariablemente envía más aficionados que ningún otro a las Copas Mundiales, ha comprado menos de 70,000, y en una situación sin precedentes, regresó alrededor de mil boletos no vendidos de los 29,000 asignados a la federación inglesa, que necesitó una extensión de tres meses para vender esa cantidad.
Danny Jordaan, presidente del Comité Organizador de Sudáfrica 2010.
México, otro país cuyos aficionados abarrotan invariablemente los estadios, únicamente ha agotado las series de entradas para varios partidos, y tiene boletos disponibles para todos sus juegos.
En Alemania 2006, un número inconmensurable de mexicanos (entre 50,000 y 100,000) viajaron hasta tierras mundialistas esperando entrar a ver un juego de la Selección. En Sudáfrica 2010, México enviará una vez más uno de los contingentes más numerosos, pero en general su presencia estará muy lejos de emular la marea verde que inundó las ciudades alemanas.
Así, la fiesta de la humanidad que representa la Copa del Mundo podría verse desolada ante el bajo número de aficionados extranjeros que emprenderán la travesía a tierras mundialistas. ¿Qué es lo que ha alejado a las multitudes del que es indudablemente el evento más grande y concurrido del mundo?
En la segunda entrega de este artículo examinaré con detalle las causas de este desolador panorama.
Una imagen que podría estar ausente en Sudáfrica: aficionados mexicanos inundan las calles de la ciudad alemana de Hanóver antes del encuentro contra Angola, el 16 de junio de 2006.
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2 comentarios:
Hola me gustaria presentarte mi blog del mundial.
Mundial de Sudafrica
Espero te guste
Saludos!
Puedes ayudarnos con explicarnos como sera el transporte para ir a los estadios,va a ver transporte especial, zona de parking,etc.en johannesburgo.
saludos
Abel de Peru
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